martes, 31 de diciembre de 2013

Jesús María López de Uribe recibirá una querella por injurias




Tras retirar de su cuenta de Twitter el contenido perseguido por mí como difamatorio, López de Uribe ha vuelto a publicarlo, esta vez también en su página web, yendo contra sus propios actos, en lo que él mismo ha reconocido como un ardid para "cazarme", consistente en encubrir su inicial ánimo antijurídico en un pretendido ánimo informativo a raíz de supuestas inexactitudes en la descripción de su conducta. Por ello, e imagino que esbozando la temible sonrisa de la foto mientras me escribía, me ha exigido que haga constar en este espacio su opinión en contra de la calificación como difamatorias de expresiones que a su juicio sólo lo son presuntamente. Pese a ser de todo punto falso que, tratándose de casos flagrantes, no haya ilícitos hasta que no recae sentencia condenatoria sobre los mismos, no resulta sensato dar al ofensor pretextos para tenerse por ofendido, por burdos o artificiosos que éstos sean; con más razón cuando van a entablarse acciones legales contra él de forma inminente. Se lo he concedido por escrupulosidad, lo cual le ha hecho mucha ilusión.

Así pues, no es presunto, sino cierto, que en breve recibirá la citación del Juzgado, previa a la interposición de la correspondiente querella.

lunes, 30 de diciembre de 2013

sábado, 28 de diciembre de 2013

David Arcos Sebastián, en el súmmum de la miseria



Arcos (izquierda) y López Cabrera (derecha)


David Arcos Sebastián no ha podido caer más bajo. Lo reconoce él mismo en una autoentrevista publicada en su web. El miserable en cuestión quiso grabar en mármol estas palabras:

"Cuál es el súmmum de la miseria? 
Mentir deliberadamente."

Habla así alguien que mintió al afirmar que no era abogado quien sí lo era, difundiendo el bulo en www.meneame.net, página de la que fue administrador junto a Juan Pedro López Cabrera. Que, haciendo suyos insultos ajenos, tildó de enfermo mental y "cucaracha" a un ciudadano por discrepar de él razonadamente. Y que, una vez desbaratado su anonimato de vil sicofanta, cuando se le pidió en un Juzgado que se explicara o se excusara, se escondió tras las faldas de una mujer, declinando lo uno y lo otro.

He aquí Arcos, personaje mediocre y lacayuno donde los haya en el séquito de Galli. Hombre del Renacimiento: informático, bloguero, hacktivista, pirata, botarate, querellado.

Retirada de contenidos-II

J. R. S. F. retira contenido difamatorio en su cuenta de Twitter.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Retirada de contenidos


Los Sres. Miquel Ramon Ortega, Satiro Marra, Guillermo Arregui y Vicente Segarra retiran el contenido difamatorio de sus respectivas webs.

Ángel Moreno del Paso, presunto difamador




Perteneciente a la misma cofradía granadina que María Hinojosa, Ángel Moreno es un "enamorado del software libre (y la libertad, en general)". Esta libertad genérica la concreta a veces difamando suciamente en su blog. Ha sido requerido a retirar las injurias y publicar sus disculpas sobre el particular.

sábado, 7 de diciembre de 2013

María Hinojosa Gutiérrez, "Campanilla", requerida a retirar el contenido difamatorio de su web




Esta "geek, feminista y experta en software libre", y por tanto parte del conglomerado, ofreció en su página un enlace permanente a las difamaciones forjadas por Greg Prévôt contra mí, recomendando su consulta y asumiendo su veracidad. Le he requerido dos veces que suprima el enlace y se disculpe; no habrá una tercera. El plazo para la retirada concluyó ayer, por lo que en breve presentaré contra Hinojosa la correspondiente demanda, previa a la interposición de querella.

Luis Gabriel Torregrosa López elimina de la Wikipedia el enlace difamatorio


Obra en plazo como se le pedía, suprimiendo toda alusión injuriosa a mí en su página de usuario, y me ofrece en lo sucesivo su colaboración para evitar este tipo de actos.

Disculpas del Señor Domínguez

Aquí.

Le quedo reconocido por sus palabras y doy la cuestión por zanjada. Añado que el mensaje eliminado no era de 2001, como se ha escrito erróneamente, sino de 2006.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Eduardo Rey Jara, a engrosar la lista de querellados



Eduardo Rey Jara, desarrollador de aplicaciones web y editor de una página de humor paleto y arrabalero, se adhiere a la doctrina Prévôt, para la cual no hay delito hasta que un juez así lo considera. Usted puede recibir una puñalada mortal, pero habrá que esperar a que el juez hable para que su fallecimiento tenga alguna relevancia jurídica.

Eduardo Rey ha publicado en dos ocasiones contenido difamatorio contra mí y cuya ilegalidad actualmente se dirime en los Juzgados, a saber, la página de Greg Prévôt. Por tres veces se le ha pedido educada y razonadamente que lo retire y se disculpe, con la finalidad expresa de evitar un procedimiento y los graves costes que conlleva. De consuno con Benjamí Villoslada, ha preferido ejercer antisocialmente su derecho a la libertad de expresión; en realidad, libertad de agresión.

Recibirá respuesta legal.

Un buen tándem


Webs potencialmente difamatorias como www.meneame.net son el mejor filón para los abogados especializados en limpiar tu imagen. Nada desagrada más a estos limpiadores casados con la inmundicia que el que intentes erradicar la fuente misma de la suciedad. Verás al caco y al policía protegerse entre ellos, porque se necesitan.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Jorge Cortell se disculpa y retira el contenido injurioso de su blog




Jorge Cortell Albert ha accedido a retirar de su blog el contenido a la página de Greg Prévôt, tras recibir esta semana burofax donde se le instaba a obrar de este modo. Lo hace más de tres meses después de que le requiriera por primera vez, momento en el que, en lugar de rectificar, tuvo a bien perpetrar nuevos abusos fingiéndose amparado por su condición de residente en EEUU, como ya expliqué.

Su respuesta ahora:

Señor Vicente,

Eliminado el enlace que solicita de ambas páginas. Lo triste es que crea usted que con eso consigue algo. O que así tiene razón. O que es mejor hacer enemigos que amigos en la red… sobretodo
 [sic] en determinados casos.

"Juicios tengas y los ganes”.


Cortell debía, además, disculparse públicamente en su web para que desistiera de mis acciones legales contra él y su sociedad. Éstas son sus disculpas:


Recula, pues, quien hace poco se jactaba fieramente de haber logrado un "Efecto Streisand" contra mí. Ha bastado un burofax.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Prévôt reabre la página difamatoria




Greg Prévôt ha vuelto a la escena, cual fantasma de la ópera, envuelto en misterio y deformidad moral. Desde luego no es una sorpresa. El monicaco se dirige a su audiencia, supuestamente expectante, para explicarle por qué ha mantenido cerrado su blog difamatorio durante cinco meses, de junio a octubre. Dice que fue con ánimo conciliador, ánimo que surgió en él maravillosamente tras mi denuncia, al verse arrastrado con la argolla en el hocico desde su cobarde anonimato hasta las puertas del Juzgado.

Anuncia solemnemente, con pompa de tonto de remate, que ya no espere más concesiones de su sufrida benevolencia, porque se ha dado cuenta de que la he utilizado para amenazar -son sus palabras- a sus colaboradores necesarios. También dice haberse percatado en sus horas de Getsemaní de que sólo un Juez puede cerrarle el blog, y que sólo a él prestará oídos. Se muestra así de beligerante el mismo necio que minutos antes presumía de espíritu de conciliación por haber asistido atónito y a la fuerza a un acto instado por mí.

El cambio de actitud, en realidad, se debe a su envalentonamiento por tener como padrinos a Galli y Villoslada, que se han apresurado en publicar en la portada de Menéame la reentrada triunfal del pobre hombre, difundiéndola acto seguido en sus cuentas de Twitter. Entiendo la afinidad: son de la misma calaña hipócrita.

Se detiene y reinicia, pues, el reloj de la prescripción de mi acción, puesto en marcha desde que Prévôt hiciera desaparecer su blog el pasado mes de junio con la voluntad de impedir su incriminación mediante la destrucción de pruebas. También cae algún otro regalo que no ha lugar comentar aquí.

Que estando "sub iudice" el caso, y habiendo apreciado el Juez indicios de infracción penal, se quiera echar más madera en él y agravar el daño en lo posible hasta que recaiga sentencia condenatoria da una idea del odio recalcitrante y del desprecio al Derecho de estos personajes. Pero también de su inteligencia.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Sin ley




Transcribo la Declaración de independencia del ciberespacio, donde se alega que éste, cual entidad seráfica, debe permanecer al margen de toda norma y de todo gobierno, ya que es bueno en sí mismo, perfecto desde su concepción e incorrupto en su devenir. Incluso la vileza, dicen los ciberflautas, forma un todo con ellos, que no pueden ni quieren segregar, dado que queda absorbida y superada por las inconmensurables maravillas virtuales.

Así pues, quien no comparta este programa pseudomístico, ridículamente utópico, y no se preste a firmar el nuevo "contrato social" queda expulsado de la República de internet o pasa a integrar la chandala del ciberespacio. Agua va:

Gobiernos del Mundo Industrial, vosotros, cansados gigantes de carne y acero, vengo del Ciberespacio, el nuevo hogar de la Mente. En nombre del futuro, os pido en el pasado que nos dejéis en paz. No sois bienvenidos entre nosotros. No ejercéis ninguna soberanía sobre el lugar donde nos reunimos. No hemos elegido ningún gobierno, ni pretendemos tenerlo, así que me dirijo a vosotros sin más autoridad que aquella con la que la libertad siempre habla. 
Declaro el espacio social global que estamos construyendo independiente por naturaleza de las tiranías que estáis buscando imponernos. No tenéis ningún derecho moral a gobernarnos ni poseéis métodos para hacernos cumplir vuestra ley que debamos temer verdaderamente.

Los gobiernos derivan sus justos poderes del consentimiento de los que son gobernados. No habéis pedido ni recibido el nuestro. No os hemos invitado.

No nos conocéis, ni conocéis nuestro mundo. El Ciberespacio no se halla dentro de vuestras fronteras. No penséis que podéis construirlo, como si fuera un proyecto público de construcción. No podéis. Es un acto natural que crece de nuestras acciones colectivas.

No os habéis unido a nuestra gran conversación colectiva, ni creasteis la riqueza de nuestros mercados. No conocéis nuestra cultura, nuestra ética, o los códigos no escritos que ya proporcionan a nuestra sociedad más orden que el que podría obtenerse por cualquiera de vuestras imposiciones.

Proclamáis que hay problemas entre nosotros que necesitáis resolver. Usáis esto como una excusa para invadir nuestros límites. Muchos de estos problemas no existen. Donde haya verdaderos conflictos, donde haya errores, los identificaremos y resolveremos por nuestros propios medios. Estamos creando nuestro propio Contrato Social. Esta autoridad se creará según las condiciones de nuestro mundo, no del vuestro. Nuestro mundo es diferente. El Ciberespacio está formado por transacciones, relaciones, y pensamiento en sí mismo, que se extiende como una quieta ola en la telaraña de nuestras comunicaciones. Nuestro mundo está a la vez en todas partes y en ninguna parte, pero no está donde viven los cuerpos.

Estamos creando un mundo en el que todos pueden entrar, sin privilegios o prejuicios debidos a la raza, el poder económico, la fuerza militar, o el lugar de nacimiento. Estamos creando un mundo donde cualquiera, en cualquier sitio, puede expresar sus creencias, sin importar lo singulares que sean, sin miedo a ser coaccionado al silencio o al conformismo.

Vuestros conceptos legales sobre propiedad, expresión, identidad, movimiento y contexto no se aplican a nosotros. Se basan en la materia.

Aquí no hay materia. Nuestras identidades no tienen cuerpo, así que, a diferencia de vosotros, no podemos obtener orden por coacción física. 
Creemos que nuestra autoridad emanará de la moral, de un progresista interés propio, y del bien común. Nuestras identidades pueden distribuirse a través de muchas jurisdicciones. La única ley que todas nuestras culturas reconocerían es la Regla Dorada. Esperamos poder construir nuestras soluciones particulares sobre esa base. Pero no podemos aceptar las soluciones que estáis tratando de imponer. En Estados Unidos hoy habéis creado una ley, el Acta de Reforma de las Telecomunicaciones, que repudia vuestra propia Constitución e insulta los sueños de Jefferson, Washington, Mill, Madison, DeToqueville y Brandeis. Estos sueños deben renacer ahora en nosotros.

Os atemorizan vuestros propios hijos, ya que ellos son nativos en un mundo donde vosotros siempre seréis inmigrantes. Como les teméis, encomendáis a vuestra burocracia las responsabilidades paternas a las que cobardemente no podéis enfrentaros. En nuestro mundo, todos los sentimientos y expresiones de humanidad, de las más viles a las más angelicales, son parte de un todo único, la conversación global de bits. No podemos separar el aire que asfixia de aquel sobre el que las alas baten.

En China, Alemania, Francia, Rusia, Singapur, Italia y los Estados Unidos estáis intentando rechazar el virus de la libertad erigiendo puestos de guardia en las fronteras del Ciberespacio. Puede que impidan el contagio durante un pequeño tiempo, pero no funcionarán en un mundo que pronto será cubierto por los medios que transmiten bits.

Vuestras cada vez más obsoletas industrias de la información se perpetuarían a sí mismas proponiendo leyes, en América y en cualquier parte, que reclamen su posesión de la palabra por todo el mundo. Estas leyes declararían que las ideas son otro producto industrial, menos noble que el hierro oxidado. En nuestro mundo, sea lo que sea lo que la mente humana pueda crear puede ser reproducido y distribuido infinitamente sin ningún coste. El trasvase global de pensamiento ya no necesita ser realizado por vuestras fábricas. Estas medidas cada vez más hostiles y colonialistas nos colocan en la misma situación en la que estuvieron aquellos amantes de la libertad y la autodeterminación que tuvieron que luchar contra la autoridad de un poder lejano e ignorante. Debemos declarar nuestros "yo" virtuales inmunes a vuestra soberanía, aunque continuemos consintiendo vuestro poder sobre nuestros cuerpos. Nos extenderemos a través del planeta para que nadie pueda encarcelar nuestros pensamientos.

Crearemos una civilización de la Mente en el Ciberespacio. Que sea más humana y hermosa que el mundo que vuestros gobiernos han creado antes.

Esta bazofia anarquista, primitivista y gnóstica es la ideología suscrita por Ricardo Galli, Benjamí Villoslada y, por extensión, MENEAME COMUNICACIONS, S.L. A esto me enfrento.

Hoy mintamos y ofendamos, que mañana moriremos





viernes, 27 de septiembre de 2013

Benjamí Villoslada: también por calumnias


AL JUZGADO

            D. DANIEL V., mayor de edad, abogado, con domicilio a efectos de notificaciones en xxxxx, y DNI xxxxxxx, ante el Juzgado comparezco y como mejor en Derecho proceda, DIGO:

            Que por medio del presente escrito, al amparo de lo dispuesto en el art. 804 LECr, y el art. 460 y ss. de la LEC 1881, según Disposición Derogatoria Única 1.2ª de la actual LEC, paso a formular DEMANDA PARA LA CELEBRACIÓN DE ACTO DE CONCILIACIÓN previa a la interposición de Querella Criminal por un presunto delito continuado de calumnias con publicidad, frente a:

-         D. JUAN BENJAMÍN VILLOSLADA GIL, provisto de NIF xxxxx, mayor de edad, con domicilio personal en xxxxx.

A tal efecto insto que se avenga a reconocer y reconozca: 


PRIMERO.- Que D. Benjamín Villoslada reconozca ser el autor de diversas expresiones calumniosas dirigidas hacia el compareciente y publicadas en la red social de internet Twitter a través de su cuenta de usuario “@benjami”, así como en la red social Google+ en su cuenta “Benjamí Villoslada”.
El señor Benjamín Villoslada ha publicado en la susodicha página web calumnias proferidas con manifiesto y temerario desprecio a la verdad que atentan contra el buen nombre y lesionan el derecho al honor de D. Daniel V.. En concreto, Villoslada ha formulado contra él, sin prueba alguna, la acusación de haber cometido el delito de intrusismo en la abogacía, así como la de acosar y amenazar a usuarios y colaboradores de www.meneame.net, página propiedad de la mercantil MENEAME COMUNICACIONS, S.L., de la que Villoslada es socio fundador y administrador solidario.
Las calumnias fueron emitidas en repetidas ocasiones entre los días 14 y 21 de junio ante una audiencia mínima de 4.881 personas, siendo éstas seguidoras de la cuenta de Twitter de Benjamín Villoslada en dichas fechas. No obstante, se desconoce la audiencia total, dada la capacidad de la mencionada red social de extender la repercusión de los mensajes publicados en ella, toda vez que posibilita a los usuarios la redifusión de aquéllos en la propia red o en otros sitios de internet. Asimismo, similares calumnias fueron divulgadas en su cuenta de Google+, que a la sazón disponía de 1.862 seguidores. Todo ello pese a ser visibles sus mensajes en Twitter y Google+ también para todos aquellos que no son seguidores de Benjamín Villoslada.


SEGUNDO.- Las calumnias se formularon en el orden cronológico siguiente:

- En fecha 14 de junio de 2013 Benjamín Villoslada dirige un mensaje público desde su cuenta de Twitter a la cuenta de la empresa en la que trabaja Don Daniel V., con el siguiente tenor literal:

¿Por qué un empleado que firma como abogado su correo de @f no aparece colegiado en ningún lugar? ¿Intrusismo y falsedad?”.

Se adjunta impresión de pantalla como Documento Anexo Nº 1.


El mismo día publica en su cuenta de Google+ una extensa nota en la que refiriéndose al demandante como “el presunto abogado D.V.C.” lo acusa de intrusismo y de molestar con actitudes amenazantes a otras personas. A su vez, anuncia acciones legales contra el señor V. esgrimiendo “tres motivos de demanda” -indoctamente, puesto que se refiere en realidad a tres de los cuatro delitos enumerados el mismo 14 de junio en la cuenta de Twitter de la abogada de MENEAME COMUNICACIONS, S.L. en los siguientes términos:

Preparando una demanda (sic) múltiple: acoso, amenazas, intrusismo, falsedad... Esto es solo el principio. Riete tu de tocar las narices a quien aprecio.”
Se unen capturas de pantalla en ambos casos como Documento Anexo Nº 2.

- En fecha 18 de junio de 2013, Villoslada dirige otro mensaje público en Twitter en el que afirma:
En la web de @f aparece como abogado un tipo cuyo nombre no aparece en ningún colegio [sigue un enlace a la web de F, donde el señor V. firma varios artículos como abogado]”.
Acompaña impresión de pantalla como Documento Anexo Nº 3.

- El 20 de junio de 2013, el representante legal de F., vía mensaje público desde la cuenta de Twitter@f”, proporciona a Benjamín Villoslada los números de colegiado de los abogados que firmaban como tales en la página de F, enlazada por Villoslada dos días antes, y le pide que enmiende su error. Villoslada, en lugar de rectificar o hacer averiguaciones ulteriores en el Colegio de Abogados de Barcelona, persiste en su acusación de intrusismo con el argumento de que uno de los sedicentes letrados de F no aparece en el censo de abogados consultable en internet. El letrado en cuestión es Don Daniel V., al que no menciona por su nombre, pero del que ha dado referencias suficientes como para identificarle (sus iniciales D.V.C. en el mensaje en Google+ y el enlace a la página de F, donde firma con su nombre y apellidos, en el mensaje de Twitter). Para rectificar, Benjamín Villoslada exige que se le proporcione una prueba fehaciente en la que se muestre que Daniel V. es abogado.
Se adjunta captura de pantalla con la impresión de la secuencia de mensajes entre el titular de la cuenta @f y Benjamín Villoslada como Documento Anexo Nº 4.

Una hora más tarde, Don M, administrador de F, envía al correo de la letrada de MENEAME COMUNICACIONS, S.L. (adm@meneame.net), facilitado por el señor Villoslada a estos efectos, un certificado del Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona de fecha 14 de junio de 2013 en el que se da fe de la condición de abogado de Daniel V.
Acompaña copia del correo enviado y del adjunto incluido en él como Documento Anexo Nº 5.




La exhibición de dicha prueba no hace cambiar su actitud a Villoslada, quien horas más tarde vuelve a publicar vía Twitter:
Continuación del tuit anterior: el abogado en cuestión de @f sigue sin aparecer en ninguna base de datos pública de letrados.”
Poco después, en referencia a otro de los abogados de F que sí aparece en el censo de abogados, al figurar como ejerciente, Villoslada escribe:
No es quien envía amenazas a gente de Menéame como “abogado” de @f.
Alguien que firma como abogado de @f molesta con sus delirios y amenaza usuarios y colaboradores de Menéame.”
Se adjunta copia de los mensajes como Documento Anexo Nº 6.
Sin embargo, la abogada de MENEAME COMUNICACIONS, S.L., Doña Cristina Pérez Llano, sí reconoce su error en un correo electrónico enviado a Don Daniel V. el 20 de junio, puesto que ella misma creyó que el señor Daniel V. era un intruso en su profesión, motivo por el que había anunciado públicamente su intención de denunciarle.
Acompaña copia del referido e-mail como Documento Anexo Nº 7.



- En fecha 21 de junio de 2013, Benjamín Villoslada difunde desde su cuenta de Twitter, a continuación de sus mensajes alusivos a Daniel V., cuatro mensajes de los usuarios “@gallir” y “@Tora_Cris”, que corresponden respectivamente a Don Ricardo Adolfo Galli Granada, cofundador y administrador solidario con Villoslada de MENEAME COMUNICACIONS, S.L., y a Doña Cristina Pérez Llano, abogada de MENEAME COMUNICACIONS, S.L. En tres de los mismos puede ya identificarse plenamente y sin necesidad de indagación de ningún tipo a Don Daniel V.:
A Daniel Vxxx Cxxx hay que decirle que deje de dar el coñazo, que es un pesado, y que demande todo lo que quiera. Cansino.” (Ricardo Galli).
Daniel Vxxx Cxxx juzga mis tweets, en los que nunca se le nombró, y exije (sic) que me disculpe.” (Cristina Pérez).
Daniel Vxxx Cxxx deduce cosas y amenaza con medidas legales. Yo deduzco que le sobra tiempo.” (Cristina Pérez).

Parte de estos mensajes calumniosos han sido protocolizados en escritura pública del Notario de Barcelona Don Juan José Veciana García Boente, de fecha 21 de junio de 2013, que se aportará en el momento procesal oportuno.

TERCERO.- Que Don Daniel V. es licenciado en Derecho por la Universidad Pompeu Fabra desde 2002 y colegiado en el Il·lustre Col·legi d’Advocats de Barcelona desde 2005. El compareciente no ha amenazado ni acosado jamás a nadie, debiendo prevalecer su presunción de inocencia.

CUARTO.- Que las expresiones y manifestaciones del señor Villoslada expuestas con anterioridad poseen todos los rasgos del “animus calumniandi”, lo que ha de concluirse de su falta total de fundamento, basándose respecto a las “amenazas” en burdos infundios propalados a sabiendas de su falsedad, y respecto al “intrusismo” en meras conjeturas que no fueron debidamente contrastadas, y  que una vez destruidas por la víctima mediante  la aportación de prueba documental siguieron profiriéndose sin dar lugar a rectificación ni disculpa de ninguna clase por parte del señor Villoslada.
Huelga decir que, por añadidura, tanto el señor Villoslada como la abogada de MENEAME COMUNICACIONS, S.L., Doña Cristina Pérez Llano, demuestran ignorar la naturaleza del intrusismo como tipo penal, consistente en ejercer los actos propios de una profesión o en atribuírsela públicamente sin disponer del título que habilita a ello. Parecen ignorar también el carácter no exhaustivo del censo de abogados del Estado, que se limita a incluir a los que en el momento de la consulta constan como ejercientes. Ignorancia temeraria y negligente en un primer momento en el caso del señor Villoslada, dándose al menos dolo eventual, y plenamente dolosa, con “dolus malus”, desde que se le informa de su error sin que rectifique. Desconocimiento, por lo demás, inexcusable en el caso de la señora Pérez, letrada y colegiada 6.923 del Ilustre Colegio de Abogados del Señorío de Vizcaya.
Cabe destacar que se ha procurado en todo momento la máxima difusión en internet de dichas manifestaciones calumniosas, porfiando a fin de que produzcan el mayor daño posible a la reputación de Don Daniel V. y perjudiquen su relación laboral con F. Es así que se ha menoscabado gravemente la buena fama del compareciente, pretendiendo denigrarle a los ojos de la sociedad en general y de sus superiores laborales y clientes en particular.


QUINTO.-  Que proceda a excusarse ante el compareciente por tal comportamiento, debiendo explicitar las razones que le llevaron a cometer tan incalificables acciones.

 
SEXTO.- Como consecuencia de los hechos relatados, el compareciente insta el presente acto de conciliación previo a la interposición de Querella Criminal para la represión de las conductas descritas, donde se interesará la pena correspondiente, la obligación de hacer y la indemnización por daños y perjuicios que pudiera corresponderle por los daños morales derivados de tan graves calumnias, tanto más cuando se considera el oficio que ejerce quien las ha sufrido, en el que la imagen profesional ofrecida al público es un factor determinante.


Por todo ello,

SUPLICO AL JUZGADO que teniendo por presentado este escrito, lo admita, y se sirva señalar día y hora para la celebración del Acto de Conciliación, citándose a esta parte y al requerido de conciliación con los apercibimientos legales y en su momento disponga que se me haga entrega de una certificación del acta.

Es justicia que pido en Lloseta, a 25 de junio de 2013.




DANIEL V.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Patata Pérez


Bajo el nombre "Departamento legal de MENEAME COMUNICACIONS, S.L." uno podría esperar algo impresionante, en especial si es de los que cree que los propietarios de esta empresa se pasean en Ferrari. El caso es que viajan en vueling y encima los tratan mal. Los 120.000 euros de facturación en el que ha sido el mejor de sus ejercicios cubren los gastos de alojamiento de la página y el salario dosmileurista de un par de haraganes tuiteadores. No dan para un abogado en nómina.

Confieso que también yo, a resultas de la popularidad de la web y de su caudal de tráfico diario, esperaba algo más. Recibí una dosis de realidad con el memorable burofax que me remitió dicho departamento, en respuesta a otro mío que Galli y Villoslada evitaron recoger fingiéndose ausentes, y que acabé colándoles de forma algo rocambolesca por fax. El patetismo de su réplica es un ejemplo tal de incompetencia y deslealtad profesionales que merece ser analizado separadamente, como haré en su momento.

La artífice de ese deficiente amasijo de letras es la abogado Pérez, una mujer joven con aspecto y modales hooliganescos extraída de la gran cantera humana que es la comunidad de usuarios de Menéame. Pese a su titulación, y dada su evidente incapacidad para trabajos más cualificados, la emplean de chupatintas atendiendo el correo de la página, que es saturado a diario con peticiones de retirada de contenidos. Sus respuestas perdonavidas y escasamente técnicas a los solicitantes han sido más de una vez difundidas como hazañas toreras por el combativo Galli y su amigo el segundón, que se declaran "muy fans" de la susodicha. Uno diría que con esto ya se tiene por pagada.

Para hacerse una idea de la impericia de Pérez la meneante hay que valorar el cúmulo de patochadas que me ha mostrado en dos meses escasos. Como su desconocimiento del tipo penal del intrusismo y de la Ley Orgánica del Poder Judicial (en un arrebato místico llegó a relacionar el artículo 9 del Estatuto de la abogacía con el artículo 403 del Código Penal, porque "el derecho es un todo"). O su interpretación del artículo 17 de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información, que contradice el tenor literal de la norma y no es respaldada por una sola sentencia, ni siquiera entre la llamada jurisprudencia menor. O su peripecia de recorrer mil kilómetros para comparecer en un acto de conciliación que no requería asistencia letrada (más tarde se excusó diciendo que lo hizo para disfrutar del sol de Barcelona y de la grata compañía). O, en fin, su ignorancia de la distinción entre demanda y denuncia, así como el vómito compulsivo de delitos sin ton ni son en histéricas acusaciones públicas que le valdrán una querella por calumnias.


Pérez nos reserva muchas más ocasiones de espantoso ridículo en el futuro y desde aquí la animamos a que se aplique con tesón a esta tarea.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Que sea un Juez


Lo escribe aquí Carlos Sánchez Almeida, abogado, amigo y conmilitón de Ricardo Galli y Benjamí Villoslada:

En el caso de Meneame no me extrañaría que algún caso llegue a juicio porque Ricardo Galli es una persona muy combativa y ha dicho varias veces que, salvo que sea algo evidente como un enlace de pornografía infantil, no va a censurar a sus usuarios, quiere que sea un juez quien diga si eso es legal o no.

Por tanto, salvo que ustedes empleen Menéame para divulgar fotografías de criaturas sodomizadas, gozarán de carta blanca por parte de sus fundadores para difamar, calumniar y acosar a quien gusten con una audiencia potencial de 250.000 visitas diarias. Por ejemplo, para identificar a alguien con nombre, apellidos y fotografía a fin de llamarle enfermo mental.

Lo confiesa sin tapujos el encargado de defenderles cuando la cosa se ponga fea: ellos, como gestores de su página, renuncian a ser árbitros de los contenidos que ésta enlaza, aunque tengan conocimiento efectivo de los mismos y no se les escape su carácter de delito flagrante, exceptuadas aberraciones como la perversión de menores. En cambio, los usuarios serán rápidamente censurados si escriben algo contra el copyleft ("el menéame no es lugar para esto") o cuestionan las bondades de la administración del sitio.



Por si se albergara todavía alguna duda sobre la indecente filosofía de Menéame, queda ratificada en estas palabras de Galli y su socio bravucón:
Cuando se hizo la apelación de la Frikipedia, que el Tribunal de Apelaciones de la Comunidad de Madrid volvió a dar la razón a la SGAE, empezó en Menéame una campaña de "Free Krusher". Los propios usuarios se quejaban de que otros enviasen esto, porque pondría en problemas legales al Menéame. Benjamí les contestó: "No os preocupéis y escribid lo que queráis. Tenemos dinero guardado para abogados y si nos denuncian descorcharemos un cava".
Los mismos que se revuelven y claman al cielo cuando son denunciados, que hablan por ello con lengua calumniadora de "acoso" y "amenazas", piden a gritos la judicialización de la red. Ellos, los libertarios, descorcharán un cava si un ciudadano se siente lo suficientemente vejado y perjudicado por su página como para acudir a la vía judicial, con el dispendio de tiempo y recursos que ello le supone.

A mi salud, bellacos.



martes, 27 de agosto de 2013

Greg Prévôt y la sociopatía




Greg Prévôt, lo he dicho ya, es el autor de una página difamatoria contra mí. También su más tenaz difusor, habiéndola propalado en decenas -si no cientos- de blogs a expensas de su tiempo, robándoselo incluso al que dedicaba a su hijo, según él mismo confiesa.


Cuando habla de "perseguir por los foros de la red a un puto gilipollas que cree que ha recibido el don de la verdad absoluta de la mano de Dios", lo han adivinado, habla de mí. Es notable que se refiera sólo a un puto gilipollas y no a varios, puesto que en su página difamatoria, retirada tras mi anuncio de acciones legales, aparecían también otros sujetos a quienes Prévôt puso a mi lado en su repertorio de enemigos públicos y trolls. La intención de obrar así era clara: fingir que la suya no era una página de acoso y derribo contra una persona por sus opiniones, sino un servicio público de información a internautas sobre casos extremos de sociopatía en la red. De este modo, yo figuraba junto a "Nennito", un personaje de las news de Google conocido por sus insultos, nula inteligencia y léxico escatológico. Con esta finalidad autoexculpatoria define pomposamente Prévôt su panfleto malévolo, plagado de estupideces y faltas de ortografía, como "cultura/información libre".


Sin embargo, al hablar de la finalidad de su blog, el acto fallido de aludir sólo a una persona -el que aquí suscribe- y a una persecución contra la misma, revela que ese elenco de monstruos del que quería prevenir al público era sólo una farsa y un escenario de cartón piedra con el propósito de disimular o al menos dignificar una agresión premeditada contra mí. La causa de tanta inquina pueden suponer que fue algo muy grave y cuyas consecuencias, por ende, merecí de sobras. A continuación lo explico.

Hallándome en un blog discutiendo sobre la naturaleza de la sexualidad y los derechos que le atañen, Prévôt irrumpió afirmando de mí lo siguiente:
En segundo lugar, te aviso de que el “irichc”, este que inunda tu blog de comentarios, es un troll habitual de numerosos foros que siempre utiliza la misma táctica: Avalancha de mensajes monotemáticos hasta provocar el aburrimiento de los visitantes y su consecuente salida del foro.
A lo que contesté:
Allan ha sido más inteligente: ni me responde -salvo un comentario inicial- ni me censura. Al menos ése conoce sus límites y tiene un cierto sentido de la honestidad. Compáralo con el idiota anónimo (no conozco a ningún "Greg") que viene a un blog ajeno a adular a unos y difamar a otros, sin más pruebas que la confianza que debe inspirarnos su condición de hombre de bien.
El autor del blog, Allan, permitiendo en todo momento mi presencia en él sin recriminarme nada, escribió lo siguiente sobre mi intervención:
Fascinante (aunque algo larga para un simple comentario, deberías abrirte un blog) tu argumentación sobre la inmoralidad de la sexualidad, y lo falso de su amor.
Dicho esto, no hizo con posterioridad mención alguna sobre el encendido encomio que Prévôt le dedicó, ni se pronunció sobre la petición de éste para que difundiera uno de sus textos (ridículamente titulado "Adopción por parejas homosexuales - Visión irónica y caricatural"), del que tenía grandes expectativas si juzgamos el modo rimbombante con que lo presentó a su anfitrión.
Te lo dejo bajo una licencia Creative Commons. El motivo es que me importa mucho más el mensaje que el mensajero (yo) y esta claro que tendrá más repercusión aquí que en mi casa.
Y desde luego, hizo caso omiso de la petición de censura de Prévôt contra mí, lo que dejaba a éste en una situación algo humillante. Más tarde Prévôt digería mal su fracaso y reaccionaba de esta matonesca guisa a mi respuesta, en la que lo tildé de "idiota anónimo", refiriéndose a mí -con clara intencionalidad amenazante- por mi nombre y apellidos reales, que aunque públicos había mantenido disociados de mi alias:
D... V... C..., usted haría mejor en no insultar así, sobre todo a la gente a la que no conoces, porque, como bien pronosticas, todo se paga en esta vida.
Al poco, la página difamatoria estaba terminada y Prévôt iniciaba su dilatado periplo para publicitarla. Imaginen a este señor, ya crecidito, hostigándome anónimamente durante años en cada rincón de internet en el que tuve a bien debatir, limitándose a insertar mensajes como éste para esfumarse acto seguido:

"Un troll llamado Daniel/Irichc ha hecho su aparición en este blog. Más información en: [sigue enlace a la página difamatoria]".

Buscó con ello atemorizarme y reducirme al silencio, ya que era obvio que si dejaba de participar en discusiones en la red, quid pro quo, no sufriría más su acoso. Para este hipócrita, como para Villoslada y el corrupto clan Menéame, la libre expresión de uno sólo es lícita si se aviene a plegarse a su gusto y exigencias moderadoras, so pena de ser vilipendiado; mientras que el propio vilipendio -si es formulado por ellos o por sus amigos- es definido a su vez como la "libre expresión" en su forma más genuina y como la mismísima "fuerza de internet".

Prévôt, pues, desprovisto de todo argumento y con la sola apelación al miedo y al odio, dedicó muchas horas de su vida a diseminar sin el menor remordimiento descalificaciones canallescas (en su libelo me señalaba como enfermo mental) e infundios (afirmó de un servidor que "no es ni ha sido nunca abogado") con la única intención de escarmentarme y buscar mi ruina por haber escrito más de la cuenta. Todo ello en una particular Inquisición de la Señorita Pepis aplaudida por bloggers afines y por la plana mayor de Menéame, que prestó a Prévôt una ayuda inestimable para que su caza del disidente gozara de popularidad y éxito, publicando su página difamatoria en portada en al menos dos ocasiones.

Hay una anécdota curiosa que ilustra la tesitura moral del energúmeno. Prévôt fue censurado en el diario Qué, donde se diría que lo consideraban un troll, y lo lamentó muy amargamente en otro de sus blogs. Es así que Prévôt se desgañitaba denunciando el atropello que sufrió en un solo lugar de la red, y lo hacía por las mismas fechas en las que pedía, apasionado, que mis intervenciones fueran prohibidas y mi participación vetada en todo espacio de internet del que tuvo noticia. Mas lo suyo fue, dijo, como volver a la dictadura.


Excluidas sus actividades presuntamente delictivas, es el tal Prévôt un personaje acomplejado, insignificante e indigno de la menor atención, aunque ande a todas luces hambriento de ella. Solía escribir sus majaderías en su dominio 1ppy, que es el acrónimo de "un proyecto para Yoigo", tontísima odisea que al parecer marcó su vida y que explica sobreexcitado y con lujo innecesario de detalles en otro blog, dándose una tremenda importancia porque le concedieron una audiencia de dos horas en el departamento comercial de dicha compañía telefónica, desde donde se le mandó acto seguido a casa "con una bolsa regalo de parte del departamento de marketing Yoigo".

Greg Prévôt es Don Proyectos y, bajo su punto de vista, un hombre sobresaliente. En su fotografía más divulgada en la red posa "a lo CEO" fijando su mirada en el infinito mientras arquea las cejas y frunce los labios. Tiene innumerables proyectos de los que, salvo raras excepciones, sólo nos deja saber el nombre, al tratarse de altísimos secretos que custodia celosamente y comparte en exclusiva con algunos elegidos. Sin embargo, no todos parecen tener en tanto a sus audaces iniciativas. Enrique Dans borró sin leerlo siquiera un correo de Prévôt dirigido a él titulado "CRM - Proyecto Zenón". Prévôt toma nota del desprecio y guarda captura del mensaje dándole el nombre de "Edans not read".


Prévôt es también un bregado usuario de Menéame y un ferviente seguidor de sus cabezas visibles, en especial de Ricardo Galli. Este otro ídolo suyo no es un dios mucho más propicio que Dans, a pesar de sus esfuerzos. En un mensaje lacayuno en el Google+ de Galli, Prévôt exhibe su "know how" sobre trolls y aconseja a su admirado Ricardo que no haga caso de alguien disgustado por las opiniones de éste, ya que con gente así no vale la pena discutir. Se lo dice en veintiséis líneas de texto, escritas con esmero y rociadas con perfume francés, a las que el interpelado sólo responde con un escueto pero agradecido "LOL ;)".


En su adhesión integral e incondicional a Galli, lo apoyó con entusiasmo en su iniciativa #nolesvotes, dedicándole incluso un vino, con la esperanza de que de la vocinglería de la Spanish revolution podría resultar alguna publicidad extra para su negocio.

En suma, el oportunista y subalterno Prévôt, buscando su lugar en la camarilla de Menéame y el ciberizquierdismo español, creyó hacer méritos y adornar su hoja de servicios al atentar rastrera y cobardemente contra mi imagen. El daño está hecho, y ahora se debe dar paso a la justicia.

sábado, 24 de agosto de 2013

Fanáticos de internet


Existe un claro interés en descalificar a quien sostiene tesis que nos desagradan y que entran en contradicción con nuestras opiniones. Es la vieja e inevitable falacia "ad hominem", empleada para cortar el paso a cualquier análisis cuyas conclusiones queramos evitar ilusoriamente señalando que han sido formuladas por un indeseable.

No todas las ideas son, por cierto, dignas de respeto. Las hay ilegales (si atentan contra el orden público), absurdas o inconsistentes (si no forman parte de un discurso inteligible), o simplemente inmorales, en la medida en que no pueden apoyarse en ninguna noción común tenida por válida por personas en su sano juicio. Hay, en fin, ideas erróneas que se sostienen de buena fe, por versar sobre aspectos complejos o poco claros, y otras que son difundidas con empecinamiento a sabiendas de su falsedad.

El vulgo no suele distinguir esta casuística y supone de suyo absurdos, inmorales o incluso ilegales aquellos razonamientos de los que discrepa vivamente, puesto que apuntan a creencias y convenciones que no está acostumbrado a cuestionar, toda vez que se hallan incrustadas en su ideología. El vulgo es fanático por naturaleza.

Greg Prévôt es un ejemplo de ese fanatismo populachero que toca a rebato cuando sus convicciones se ven amenazadas por un discurso susceptible de generar adeptos. Por este motivo se tomó la molestia de recabar mis datos personales y caracterizarme como un enajenado en la página difamatoria por la que en breve va a juzgársele. El propósito de este auto de fe no era otro que ridiculizar y amordazar a quien había osado tocar alguna de las vacas sagradas de la izquierda.



No es casual que Prévôt se regocije especialmente de haber encontrado complicidad en los gerifaltes de la concurrida web Menéame, Ricardo Galli y el segundón Villoslada, con quienes mantiene una obvia sintonía ideológica y, asimismo, una particular concepción de lo que debe ser la "cultura libre", esto es, la cultura de masas controlada por elites que se reservan el derecho de admisión. En consecuencia, los susodichos hicieron uso de la fuerza bruta de sus más de doscientas mil visitas diarias ("la fuerza de internet", en la orwelliana y fascistizante terminología de Villoslada) para difundir la página difamatoria y enterrar en la ignominia pública el debate sobre la legitimidad y alcance del llamado "copyleft", que quise entablar en 2006 con sus más acérrimos defensores. A esto se refiere Villoslada cuando habla de "tocar los cojones a medio internet a base de insultos" y perder, por este pecado de lesa ideología, el derecho a la honorabilidad.


Aunque no es preciso defenderse mientras no obren pruebas suficientes en contra de nuestra probidad, creo conveniente hacerlo en este caso, dado el poder mediático y la capacidad más que contrastada de difundir embustes de la web Menéame y sus responsables.

No es mi estilo recurrir a bajezas en lid dialéctica. Desde que conozco internet, hace más de quince años, sólo lo utilizo para leer o debatir, principalmente sobre temática filosófica o moral. Si se insulta, se ha acabado el debate y todo se reduce a un sonoro choque de cornamentas. Por ello, jamás he entrado a un foro o blog "a insultar", lo que considero una mezquina pérdida de tiempo, pues una cosa es generar polémica y otra muy distinta armar barullo. Esto último es propio de infelices y, cuando media el anonimato, de cobardes.

Mi único cometido, pues, ha sido razonar, esto es, argumentar respetuosamente lo que creo correcto y rebatir lo que estimo equivocado. Ahora bien, si en el acaloramiento de un debate uno recibe un insulto, tiene pleno derecho a devolverlo. A menudo es aconsejable que lo haga, ya que la pasividad ante la agresión podría dar a entender que el insulto es merecido. De aquí no se sigue que éste fuera el objetivo. Se entra a debatir y, ante la incapacidad argumentativa de alguno o varios de los contendientes, el debate se frustra y degenera en una conversación poco civilizada, momento en que procede abandonarlo.

Sin embargo, a veces uno compra su libertad de polemizar en una plaza hostil tolerando recibir toda clase de desprecios e insolencias sin devolverlos. Es el único modo de no dar al administrador del sitio la excusa para la censura, que casi de forma indefectible se aplica sólo al disidente, el cual es purgado con rapidez como elemento perturbador del consenso. Me he visto en esta disposición de forzada mansedumbre en no pocos casos, como simple estrategia para prolongar mi permanencia en una discusión saboteada por personajes airados.

En Menéame no fue distinto. Habida cuenta de mi expulsión por motivos estrictamente ideológicos, y dada mi insistencia en propagar una visión divergente a la allí tenida por canónica, no sólo fui silenciado, sino también excomulgado de la comunidad de hombres decentes, lo que hizo que los serviles Juan Pedro López Cabrera y David Arcos Sebastián orquestaran y escenificaran, a instancias de sus jefes en esa web, el público repudio y separación del internauta díscolo, identificándolo con nombre y apellidos. Por todo ello serán también juzgados en sede penal.

Y ahora escuchen, una vez más, a Villoslada:

"Internet tiene fuerza. Nadie intentará hacer callar sin que se le vuelva en contra".

martes, 30 de julio de 2013

Benjamí Villoslada: Linchar no es delito


Esto se escribió en 2011:
A medida que aumenta el número de usuarios y lectores de Menéame se ha producido un aumento en comentarios y envíos -sobre todo de estos últimos- de datos personales con el objetivo de “linchar” o calumniar y desacreditar a personas sin pruebas.

Somos contrarios a los rituales del odio, y al aprovechamiento del anonimato de Internet para atacar a otras personas, menos aún cuando se dan datos personales de las mismas. Por esta razón, y para evitar que se convierta en una práctica habitual hemos puesto esa norma. Por favor, absteneros de poner datos privados en comentarios, pensad dos veces antes de enviar un apunte de un sitio o blog anónimo donde se acusan de hecho graves, o se divulga información personal de terceros.

Y esto en 2013:



En mi caso se cumplen todos los requisitos: datos personales, odio, acusaciones graves emitidas por un anónimo y ausencia total de pruebas que las respalde. Pese a ello la página que me difama ha sido difundida como noticia en tres ocasiones en Menéame, llegando en dos de ellas a portada. En lugar de inhabilitarse la cuenta del maleante (como prevé el propio reglamento de la página) se le ha dado público apoyo blandiendo grandes palabras con las que disimular la doblez y la mezquindad de esta forma de proceder.



"Internet tiene fuerza. Nadie intentará hacer callar sin que se le vuelva en contra". Apelar a la fuerza y a la exaltación ensordecedora e intimidante de las masas está en el manual de estilo de todo fascista.

Menéame no tiene normas, tiene cabecillas que, a veces, fingen ser magnánimos legisladores.

Villoslada ha contribuido a la noble tarea del sicofanta en ferviente solidaridad con los difamadores, secundándolos y emulándolos. Su abogada le dijo que era legal, aunque el Supremo discrepe de la experta. Y aunque en el blog de su empresa tilden de inmorales estas prácticas.

Sentar en el banquillo a estos tipos ya es una noticia suficientemente buena en cuanto a mi resarcimiento. Pero deben ser condenados para que el matonismo en el internet hispano cuente con un merecido escarmiento en su baluarte más visible.