domingo, 29 de septiembre de 2013

Sin ley




Transcribo la Declaración de independencia del ciberespacio, donde se alega que éste, cual entidad seráfica, debe permanecer al margen de toda norma y de todo gobierno, ya que es bueno en sí mismo, perfecto desde su concepción e incorrupto en su devenir. Incluso la vileza, dicen los ciberflautas, forma un todo con ellos, que no pueden ni quieren segregar, dado que queda absorbida y superada por las inconmensurables maravillas virtuales.

Así pues, quien no comparta este programa pseudomístico, ridículamente utópico, y no se preste a firmar el nuevo "contrato social" queda expulsado de la República de internet o pasa a integrar la chandala del ciberespacio. Agua va:

Gobiernos del Mundo Industrial, vosotros, cansados gigantes de carne y acero, vengo del Ciberespacio, el nuevo hogar de la Mente. En nombre del futuro, os pido en el pasado que nos dejéis en paz. No sois bienvenidos entre nosotros. No ejercéis ninguna soberanía sobre el lugar donde nos reunimos. No hemos elegido ningún gobierno, ni pretendemos tenerlo, así que me dirijo a vosotros sin más autoridad que aquella con la que la libertad siempre habla. 
Declaro el espacio social global que estamos construyendo independiente por naturaleza de las tiranías que estáis buscando imponernos. No tenéis ningún derecho moral a gobernarnos ni poseéis métodos para hacernos cumplir vuestra ley que debamos temer verdaderamente.

Los gobiernos derivan sus justos poderes del consentimiento de los que son gobernados. No habéis pedido ni recibido el nuestro. No os hemos invitado.

No nos conocéis, ni conocéis nuestro mundo. El Ciberespacio no se halla dentro de vuestras fronteras. No penséis que podéis construirlo, como si fuera un proyecto público de construcción. No podéis. Es un acto natural que crece de nuestras acciones colectivas.

No os habéis unido a nuestra gran conversación colectiva, ni creasteis la riqueza de nuestros mercados. No conocéis nuestra cultura, nuestra ética, o los códigos no escritos que ya proporcionan a nuestra sociedad más orden que el que podría obtenerse por cualquiera de vuestras imposiciones.

Proclamáis que hay problemas entre nosotros que necesitáis resolver. Usáis esto como una excusa para invadir nuestros límites. Muchos de estos problemas no existen. Donde haya verdaderos conflictos, donde haya errores, los identificaremos y resolveremos por nuestros propios medios. Estamos creando nuestro propio Contrato Social. Esta autoridad se creará según las condiciones de nuestro mundo, no del vuestro. Nuestro mundo es diferente. El Ciberespacio está formado por transacciones, relaciones, y pensamiento en sí mismo, que se extiende como una quieta ola en la telaraña de nuestras comunicaciones. Nuestro mundo está a la vez en todas partes y en ninguna parte, pero no está donde viven los cuerpos.

Estamos creando un mundo en el que todos pueden entrar, sin privilegios o prejuicios debidos a la raza, el poder económico, la fuerza militar, o el lugar de nacimiento. Estamos creando un mundo donde cualquiera, en cualquier sitio, puede expresar sus creencias, sin importar lo singulares que sean, sin miedo a ser coaccionado al silencio o al conformismo.

Vuestros conceptos legales sobre propiedad, expresión, identidad, movimiento y contexto no se aplican a nosotros. Se basan en la materia.

Aquí no hay materia. Nuestras identidades no tienen cuerpo, así que, a diferencia de vosotros, no podemos obtener orden por coacción física. 
Creemos que nuestra autoridad emanará de la moral, de un progresista interés propio, y del bien común. Nuestras identidades pueden distribuirse a través de muchas jurisdicciones. La única ley que todas nuestras culturas reconocerían es la Regla Dorada. Esperamos poder construir nuestras soluciones particulares sobre esa base. Pero no podemos aceptar las soluciones que estáis tratando de imponer. En Estados Unidos hoy habéis creado una ley, el Acta de Reforma de las Telecomunicaciones, que repudia vuestra propia Constitución e insulta los sueños de Jefferson, Washington, Mill, Madison, DeToqueville y Brandeis. Estos sueños deben renacer ahora en nosotros.

Os atemorizan vuestros propios hijos, ya que ellos son nativos en un mundo donde vosotros siempre seréis inmigrantes. Como les teméis, encomendáis a vuestra burocracia las responsabilidades paternas a las que cobardemente no podéis enfrentaros. En nuestro mundo, todos los sentimientos y expresiones de humanidad, de las más viles a las más angelicales, son parte de un todo único, la conversación global de bits. No podemos separar el aire que asfixia de aquel sobre el que las alas baten.

En China, Alemania, Francia, Rusia, Singapur, Italia y los Estados Unidos estáis intentando rechazar el virus de la libertad erigiendo puestos de guardia en las fronteras del Ciberespacio. Puede que impidan el contagio durante un pequeño tiempo, pero no funcionarán en un mundo que pronto será cubierto por los medios que transmiten bits.

Vuestras cada vez más obsoletas industrias de la información se perpetuarían a sí mismas proponiendo leyes, en América y en cualquier parte, que reclamen su posesión de la palabra por todo el mundo. Estas leyes declararían que las ideas son otro producto industrial, menos noble que el hierro oxidado. En nuestro mundo, sea lo que sea lo que la mente humana pueda crear puede ser reproducido y distribuido infinitamente sin ningún coste. El trasvase global de pensamiento ya no necesita ser realizado por vuestras fábricas. Estas medidas cada vez más hostiles y colonialistas nos colocan en la misma situación en la que estuvieron aquellos amantes de la libertad y la autodeterminación que tuvieron que luchar contra la autoridad de un poder lejano e ignorante. Debemos declarar nuestros "yo" virtuales inmunes a vuestra soberanía, aunque continuemos consintiendo vuestro poder sobre nuestros cuerpos. Nos extenderemos a través del planeta para que nadie pueda encarcelar nuestros pensamientos.

Crearemos una civilización de la Mente en el Ciberespacio. Que sea más humana y hermosa que el mundo que vuestros gobiernos han creado antes.

Esta bazofia anarquista, primitivista y gnóstica es la ideología suscrita por Ricardo Galli, Benjamí Villoslada y, por extensión, MENEAME COMUNICACIONS, S.L. A esto me enfrento.

Hoy mintamos y ofendamos, que mañana moriremos





viernes, 27 de septiembre de 2013

Benjamí Villoslada: también por calumnias


AL JUZGADO

            D. DANIEL V., mayor de edad, abogado, con domicilio a efectos de notificaciones en xxxxx, y DNI xxxxxxx, ante el Juzgado comparezco y como mejor en Derecho proceda, DIGO:

            Que por medio del presente escrito, al amparo de lo dispuesto en el art. 804 LECr, y el art. 460 y ss. de la LEC 1881, según Disposición Derogatoria Única 1.2ª de la actual LEC, paso a formular DEMANDA PARA LA CELEBRACIÓN DE ACTO DE CONCILIACIÓN previa a la interposición de Querella Criminal por un presunto delito continuado de calumnias con publicidad, frente a:

-         D. JUAN BENJAMÍN VILLOSLADA GIL, provisto de NIF xxxxx, mayor de edad, con domicilio personal en xxxxx.

A tal efecto insto que se avenga a reconocer y reconozca: 


PRIMERO.- Que D. Benjamín Villoslada reconozca ser el autor de diversas expresiones calumniosas dirigidas hacia el compareciente y publicadas en la red social de internet Twitter a través de su cuenta de usuario “@benjami”, así como en la red social Google+ en su cuenta “Benjamí Villoslada”.
El señor Benjamín Villoslada ha publicado en la susodicha página web calumnias proferidas con manifiesto y temerario desprecio a la verdad que atentan contra el buen nombre y lesionan el derecho al honor de D. Daniel V.. En concreto, Villoslada ha formulado contra él, sin prueba alguna, la acusación de haber cometido el delito de intrusismo en la abogacía, así como la de acosar y amenazar a usuarios y colaboradores de www.meneame.net, página propiedad de la mercantil MENEAME COMUNICACIONS, S.L., de la que Villoslada es socio fundador y administrador solidario.
Las calumnias fueron emitidas en repetidas ocasiones entre los días 14 y 21 de junio ante una audiencia mínima de 4.881 personas, siendo éstas seguidoras de la cuenta de Twitter de Benjamín Villoslada en dichas fechas. No obstante, se desconoce la audiencia total, dada la capacidad de la mencionada red social de extender la repercusión de los mensajes publicados en ella, toda vez que posibilita a los usuarios la redifusión de aquéllos en la propia red o en otros sitios de internet. Asimismo, similares calumnias fueron divulgadas en su cuenta de Google+, que a la sazón disponía de 1.862 seguidores. Todo ello pese a ser visibles sus mensajes en Twitter y Google+ también para todos aquellos que no son seguidores de Benjamín Villoslada.


SEGUNDO.- Las calumnias se formularon en el orden cronológico siguiente:

- En fecha 14 de junio de 2013 Benjamín Villoslada dirige un mensaje público desde su cuenta de Twitter a la cuenta de la empresa en la que trabaja Don Daniel V., con el siguiente tenor literal:

¿Por qué un empleado que firma como abogado su correo de @f no aparece colegiado en ningún lugar? ¿Intrusismo y falsedad?”.

Se adjunta impresión de pantalla como Documento Anexo Nº 1.


El mismo día publica en su cuenta de Google+ una extensa nota en la que refiriéndose al demandante como “el presunto abogado D.V.C.” lo acusa de intrusismo y de molestar con actitudes amenazantes a otras personas. A su vez, anuncia acciones legales contra el señor V. esgrimiendo “tres motivos de demanda” -indoctamente, puesto que se refiere en realidad a tres de los cuatro delitos enumerados el mismo 14 de junio en la cuenta de Twitter de la abogada de MENEAME COMUNICACIONS, S.L. en los siguientes términos:

Preparando una demanda (sic) múltiple: acoso, amenazas, intrusismo, falsedad... Esto es solo el principio. Riete tu de tocar las narices a quien aprecio.”
Se unen capturas de pantalla en ambos casos como Documento Anexo Nº 2.

- En fecha 18 de junio de 2013, Villoslada dirige otro mensaje público en Twitter en el que afirma:
En la web de @f aparece como abogado un tipo cuyo nombre no aparece en ningún colegio [sigue un enlace a la web de F, donde el señor V. firma varios artículos como abogado]”.
Acompaña impresión de pantalla como Documento Anexo Nº 3.

- El 20 de junio de 2013, el representante legal de F., vía mensaje público desde la cuenta de Twitter@f”, proporciona a Benjamín Villoslada los números de colegiado de los abogados que firmaban como tales en la página de F, enlazada por Villoslada dos días antes, y le pide que enmiende su error. Villoslada, en lugar de rectificar o hacer averiguaciones ulteriores en el Colegio de Abogados de Barcelona, persiste en su acusación de intrusismo con el argumento de que uno de los sedicentes letrados de F no aparece en el censo de abogados consultable en internet. El letrado en cuestión es Don Daniel V., al que no menciona por su nombre, pero del que ha dado referencias suficientes como para identificarle (sus iniciales D.V.C. en el mensaje en Google+ y el enlace a la página de F, donde firma con su nombre y apellidos, en el mensaje de Twitter). Para rectificar, Benjamín Villoslada exige que se le proporcione una prueba fehaciente en la que se muestre que Daniel V. es abogado.
Se adjunta captura de pantalla con la impresión de la secuencia de mensajes entre el titular de la cuenta @f y Benjamín Villoslada como Documento Anexo Nº 4.

Una hora más tarde, Don M, administrador de F, envía al correo de la letrada de MENEAME COMUNICACIONS, S.L. (adm@meneame.net), facilitado por el señor Villoslada a estos efectos, un certificado del Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona de fecha 14 de junio de 2013 en el que se da fe de la condición de abogado de Daniel V.
Acompaña copia del correo enviado y del adjunto incluido en él como Documento Anexo Nº 5.




La exhibición de dicha prueba no hace cambiar su actitud a Villoslada, quien horas más tarde vuelve a publicar vía Twitter:
Continuación del tuit anterior: el abogado en cuestión de @f sigue sin aparecer en ninguna base de datos pública de letrados.”
Poco después, en referencia a otro de los abogados de F que sí aparece en el censo de abogados, al figurar como ejerciente, Villoslada escribe:
No es quien envía amenazas a gente de Menéame como “abogado” de @f.
Alguien que firma como abogado de @f molesta con sus delirios y amenaza usuarios y colaboradores de Menéame.”
Se adjunta copia de los mensajes como Documento Anexo Nº 6.
Sin embargo, la abogada de MENEAME COMUNICACIONS, S.L., Doña Cristina Pérez Llano, sí reconoce su error en un correo electrónico enviado a Don Daniel V. el 20 de junio, puesto que ella misma creyó que el señor Daniel V. era un intruso en su profesión, motivo por el que había anunciado públicamente su intención de denunciarle.
Acompaña copia del referido e-mail como Documento Anexo Nº 7.



- En fecha 21 de junio de 2013, Benjamín Villoslada difunde desde su cuenta de Twitter, a continuación de sus mensajes alusivos a Daniel V., cuatro mensajes de los usuarios “@gallir” y “@Tora_Cris”, que corresponden respectivamente a Don Ricardo Adolfo Galli Granada, cofundador y administrador solidario con Villoslada de MENEAME COMUNICACIONS, S.L., y a Doña Cristina Pérez Llano, abogada de MENEAME COMUNICACIONS, S.L. En tres de los mismos puede ya identificarse plenamente y sin necesidad de indagación de ningún tipo a Don Daniel V.:
A Daniel Vxxx Cxxx hay que decirle que deje de dar el coñazo, que es un pesado, y que demande todo lo que quiera. Cansino.” (Ricardo Galli).
Daniel Vxxx Cxxx juzga mis tweets, en los que nunca se le nombró, y exije (sic) que me disculpe.” (Cristina Pérez).
Daniel Vxxx Cxxx deduce cosas y amenaza con medidas legales. Yo deduzco que le sobra tiempo.” (Cristina Pérez).

Parte de estos mensajes calumniosos han sido protocolizados en escritura pública del Notario de Barcelona Don Juan José Veciana García Boente, de fecha 21 de junio de 2013, que se aportará en el momento procesal oportuno.

TERCERO.- Que Don Daniel V. es licenciado en Derecho por la Universidad Pompeu Fabra desde 2002 y colegiado en el Il·lustre Col·legi d’Advocats de Barcelona desde 2005. El compareciente no ha amenazado ni acosado jamás a nadie, debiendo prevalecer su presunción de inocencia.

CUARTO.- Que las expresiones y manifestaciones del señor Villoslada expuestas con anterioridad poseen todos los rasgos del “animus calumniandi”, lo que ha de concluirse de su falta total de fundamento, basándose respecto a las “amenazas” en burdos infundios propalados a sabiendas de su falsedad, y respecto al “intrusismo” en meras conjeturas que no fueron debidamente contrastadas, y  que una vez destruidas por la víctima mediante  la aportación de prueba documental siguieron profiriéndose sin dar lugar a rectificación ni disculpa de ninguna clase por parte del señor Villoslada.
Huelga decir que, por añadidura, tanto el señor Villoslada como la abogada de MENEAME COMUNICACIONS, S.L., Doña Cristina Pérez Llano, demuestran ignorar la naturaleza del intrusismo como tipo penal, consistente en ejercer los actos propios de una profesión o en atribuírsela públicamente sin disponer del título que habilita a ello. Parecen ignorar también el carácter no exhaustivo del censo de abogados del Estado, que se limita a incluir a los que en el momento de la consulta constan como ejercientes. Ignorancia temeraria y negligente en un primer momento en el caso del señor Villoslada, dándose al menos dolo eventual, y plenamente dolosa, con “dolus malus”, desde que se le informa de su error sin que rectifique. Desconocimiento, por lo demás, inexcusable en el caso de la señora Pérez, letrada y colegiada 6.923 del Ilustre Colegio de Abogados del Señorío de Vizcaya.
Cabe destacar que se ha procurado en todo momento la máxima difusión en internet de dichas manifestaciones calumniosas, porfiando a fin de que produzcan el mayor daño posible a la reputación de Don Daniel V. y perjudiquen su relación laboral con F. Es así que se ha menoscabado gravemente la buena fama del compareciente, pretendiendo denigrarle a los ojos de la sociedad en general y de sus superiores laborales y clientes en particular.


QUINTO.-  Que proceda a excusarse ante el compareciente por tal comportamiento, debiendo explicitar las razones que le llevaron a cometer tan incalificables acciones.

 
SEXTO.- Como consecuencia de los hechos relatados, el compareciente insta el presente acto de conciliación previo a la interposición de Querella Criminal para la represión de las conductas descritas, donde se interesará la pena correspondiente, la obligación de hacer y la indemnización por daños y perjuicios que pudiera corresponderle por los daños morales derivados de tan graves calumnias, tanto más cuando se considera el oficio que ejerce quien las ha sufrido, en el que la imagen profesional ofrecida al público es un factor determinante.


Por todo ello,

SUPLICO AL JUZGADO que teniendo por presentado este escrito, lo admita, y se sirva señalar día y hora para la celebración del Acto de Conciliación, citándose a esta parte y al requerido de conciliación con los apercibimientos legales y en su momento disponga que se me haga entrega de una certificación del acta.

Es justicia que pido en Lloseta, a 25 de junio de 2013.




DANIEL V.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Patata Pérez


Bajo el nombre "Departamento legal de MENEAME COMUNICACIONS, S.L." uno podría esperar algo impresionante, en especial si es de los que cree que los propietarios de esta empresa se pasean en Ferrari. El caso es que viajan en vueling y encima los tratan mal. Los 120.000 euros de facturación en el que ha sido el mejor de sus ejercicios cubren los gastos de alojamiento de la página y el salario dosmileurista de un par de haraganes tuiteadores. No dan para un abogado en nómina.

Confieso que también yo, a resultas de la popularidad de la web y de su caudal de tráfico diario, esperaba algo más. Recibí una dosis de realidad con el memorable burofax que me remitió dicho departamento, en respuesta a otro mío que Galli y Villoslada evitaron recoger fingiéndose ausentes, y que acabé colándoles de forma algo rocambolesca por fax. El patetismo de su réplica es un ejemplo tal de incompetencia y deslealtad profesionales que merece ser analizado separadamente, como haré en su momento.

La artífice de ese deficiente amasijo de letras es la abogado Pérez, una mujer joven con aspecto y modales hooliganescos extraída de la gran cantera humana que es la comunidad de usuarios de Menéame. Pese a su titulación, y dada su evidente incapacidad para trabajos más cualificados, la emplean de chupatintas atendiendo el correo de la página, que es saturado a diario con peticiones de retirada de contenidos. Sus respuestas perdonavidas y escasamente técnicas a los solicitantes han sido más de una vez difundidas como hazañas toreras por el combativo Galli y su amigo el segundón, que se declaran "muy fans" de la susodicha. Uno diría que con esto ya se tiene por pagada.

Para hacerse una idea de la impericia de Pérez la meneante hay que valorar el cúmulo de patochadas que me ha mostrado en dos meses escasos. Como su desconocimiento del tipo penal del intrusismo y de la Ley Orgánica del Poder Judicial (en un arrebato místico llegó a relacionar el artículo 9 del Estatuto de la abogacía con el artículo 403 del Código Penal, porque "el derecho es un todo"). O su interpretación del artículo 17 de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información, que contradice el tenor literal de la norma y no es respaldada por una sola sentencia, ni siquiera entre la llamada jurisprudencia menor. O su peripecia de recorrer mil kilómetros para comparecer en un acto de conciliación que no requería asistencia letrada (más tarde se excusó diciendo que lo hizo para disfrutar del sol de Barcelona y de la grata compañía). O, en fin, su ignorancia de la distinción entre demanda y denuncia, así como el vómito compulsivo de delitos sin ton ni son en histéricas acusaciones públicas que le valdrán una querella por calumnias.


Pérez nos reserva muchas más ocasiones de espantoso ridículo en el futuro y desde aquí la animamos a que se aplique con tesón a esta tarea.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Que sea un Juez


Lo escribe aquí Carlos Sánchez Almeida, abogado, amigo y conmilitón de Ricardo Galli y Benjamí Villoslada:

En el caso de Meneame no me extrañaría que algún caso llegue a juicio porque Ricardo Galli es una persona muy combativa y ha dicho varias veces que, salvo que sea algo evidente como un enlace de pornografía infantil, no va a censurar a sus usuarios, quiere que sea un juez quien diga si eso es legal o no.

Por tanto, salvo que ustedes empleen Menéame para divulgar fotografías de criaturas sodomizadas, gozarán de carta blanca por parte de sus fundadores para difamar, calumniar y acosar a quien gusten con una audiencia potencial de 250.000 visitas diarias. Por ejemplo, para identificar a alguien con nombre, apellidos y fotografía a fin de llamarle enfermo mental.

Lo confiesa sin tapujos el encargado de defenderles cuando la cosa se ponga fea: ellos, como gestores de su página, renuncian a ser árbitros de los contenidos que ésta enlaza, aunque tengan conocimiento efectivo de los mismos y no se les escape su carácter de delito flagrante, exceptuadas aberraciones como la perversión de menores. En cambio, los usuarios serán rápidamente censurados si escriben algo contra el copyleft ("el menéame no es lugar para esto") o cuestionan las bondades de la administración del sitio.



Por si se albergara todavía alguna duda sobre la indecente filosofía de Menéame, queda ratificada en estas palabras de Galli y su socio bravucón:
Cuando se hizo la apelación de la Frikipedia, que el Tribunal de Apelaciones de la Comunidad de Madrid volvió a dar la razón a la SGAE, empezó en Menéame una campaña de "Free Krusher". Los propios usuarios se quejaban de que otros enviasen esto, porque pondría en problemas legales al Menéame. Benjamí les contestó: "No os preocupéis y escribid lo que queráis. Tenemos dinero guardado para abogados y si nos denuncian descorcharemos un cava".
Los mismos que se revuelven y claman al cielo cuando son denunciados, que hablan por ello con lengua calumniadora de "acoso" y "amenazas", piden a gritos la judicialización de la red. Ellos, los libertarios, descorcharán un cava si un ciudadano se siente lo suficientemente vejado y perjudicado por su página como para acudir a la vía judicial, con el dispendio de tiempo y recursos que ello le supone.

A mi salud, bellacos.